Carlos Alberto Pata Santillán (47), nació el 23 de mayo de 1.963 en Joaquín V. González y falleció el 19 de julio de 2.010 a las 23.55. Pata quedará en nuestro recuerdo como un hombre sencillo y bueno. Un...">
Carlos Alberto Pata Santillán (47), nació el 23 de mayo de 1.963 en Joaquín V. González y falleció el 19 de julio de 2.010 a las 23.55. Pata quedará en nuestro recuerdo como un hombre sencillo y bueno. Un..."/>
Carlos Alberto Pata Santillán (47), nació el 23 de mayo de 1.963 en Joaquín V. González y falleció el 19 de julio de 2.010 a las 23.55. Pata quedará en nuestro recuerdo como un hombre sencillo y bueno. Un..."/>
Carlos Alberto Pata Santillán (47), nació el 23 de mayo de 1.963 en Joaquín V. González y falleció el 19 de julio de 2.010 a las 23.55. Pata quedará en nuestro recuerdo como un hombre sencillo y bueno. Un..."/>
Carlos Alberto Pata Santillán (47), nació el 23 de mayo de 1.963 en Joaquín V. González y falleció el 19 de julio de 2.010 a las 23.55. Pata quedará en nuestro recuerdo como un hombre sencillo y bueno. Un..." />
pata.bmp" border="0" />
Carlos Alberto Pata Santillán (47), nació el 23 de mayo de 1.963 en Joaquín V. González y falleció el 19 de julio de 2.010 a las 23.55. Pata quedará en nuestro recuerdo como un hombre sencillo y bueno. Un ser humano luchador que hasta el final, le dio pelea a la muerte. En febrero de 2.009, Zona Sur le realizó una nota que volvemos a reeditar en la edición impresa de agosto, en honor a la amistad y al enorme cariño que le tuvimos todos.
2016-04-08 11:48:51 - FIESTAS PATRONALES
Tiempo de lectura: 2 minutos, 35 segundos Resumen de la nota publicada en febrero de 2.009
As� como naci� su amor por Racing Club desde la infancia, de la misma manera naci� su enfermedad desde chico (la fiebre reum�tica), que con el correr de los a�os incidi� para su problema de salud actual (insuficiencia card�aca cr�nica). Las operaciones a las que fue sometido fueron duras pruebas pero a la vez le templaron el esp�ritu y lo llevaron a valorar las cosas simples y m�s amadas, el deporte (f�tbol, ciclismo, atletismo); los hijos, la vieja, los amigos, etc. Realiz� sus estudios primarios en la escuela Mart�n Fierro, con altibajos por su enfermedad. Posteriormente, y un poco m�s aliviado por los tratamientos m�dicos,� realiz� el secundario. All� cosech� muchos amigos en los distintos cursos. Tambi�n se destac� en competencias de intercursos e intercolegiales, especialmente en 100 metros llanos. De aquellas �pocas recuerda con cari�o a Nemo, Javier, Adriana, Rosa, Isabel, Eli, Santiago, Lucho Jer�z y Bagallo, entre otros.
�Pata� empez� a jugar al f�tbol cuando ten�a 18 a�os de marcador de punta izquierdo. Esto se convirti� en una pasi�n para �l y empez� en YPF, despu�s pas� al club Dr. Joaqu�n V. Gonz�lez� hasta los 27 a�os cuando dejo de jugar. Entre esos a�os tambi�n se desempe�o en los campeonatos de barrios que organizaba la municipalidad, juagando para: el equipo de los Panaderos, Campo Redondo, la 20 de Febrero y Argentina 85'.� De esa �poca conoci� muchos amigos que lo marcaron en la vida y le dejaron recuerdos inolvidables: los hermanos Kairuz, Luis Garbarino, Esteban Paz, Daniel Juncos, Pollo Tejada, Boga S�nchez, Micha Arias, Pan Duro, entre otros.
Es importante destacar que "Pata" tambi�n se dedic� a entrenar peque�os futbolistas para el club Dr. Joaqu�n V. Gonz�lez, junto a Pitico J�uregui, el loco Alberto Montenegro (ya fallecido) y Negrilo.� En aquel entonces el presidente era Mario Biasutti que hasta hoy pone empe�o en ayudarlo, como tanta gente de nuestra ciudad a la cual �l le agradece con profundo cari�o.
�Pata�, a pesar de tantas vicisitudes que el destino le oblig� transitar, mantiene ese humor ocurrente y vivaracho. Quiz�s hoy su salud ambivalente lo sensibilizan y emocionan un poco m�s, aunque su naturaleza luchadora restituye su aliento y optimismo, aquel que lo hace so�ar en una recuperaci�n definitiva que le conceda el placer de disfrutar un poco m�s de lo que queda del d�a. A veces mira al cielo con los ojos empa�ados y con pena,� como intentando descifrar explicaciones, aunque no hay respuestas que mitiguen el sufrimiento. Tal vez, en la lectura indispensable y esencial de nuestras vidas, se encuentren argumentos completos de nuestra presencia f�sica en la tierra. As�, solo en esa observaci�n.
Sin aviso previo, su cuerpo vuelve a sacudirse por las palpitaciones de un coraz�n desquiciado que lo tiene a mal traer. Mira de nuevo al cielo y esta vez (como en una fotograf�a), los contornos de sus hijos aparecen con los brazos enlazados a su cuello. Ah� comprende la verdadera raz�n de su existir y releva las l�grimas amargas por las dulces. Ah� tambi�n comprende el sentido animado de su lucha� y vuelve lentamente a sonre�r.
Powered by TURADIOINFO.COM