Un móvil de ZONA SUR se traslado al barrio Nueva Esperanza para dialogar con los familiares del infortunado joven que perdiera su pierna. En una humilde vivienda fuimos recibidos por uno de sus hermanos, Daniel Augusto Orellana (20) quien nos comentó que estaba al cuidado de otros cuatro hermanitos menores porque sus padres estaban en Salta acompañando al accidentado. Con voz tranquila y pausada Daniel relató: El accidente fue el 23 de abril cuando un perro se le atravesó a mi hermano cuando circulaba en la moto. Tres zorras iban adelante y el perro que iba junto a una de las zorras, lo quiso morder. Después se metió debajo de la moto por la rueda delantera, haciendo que mi hermano se caiga. Luego de 10 minutos llegó la ambulancia y lo trasladaron al hospital. Nosotros allá pedíamos al doctor Azañero que lo mande a Salta, pero él se negó diciendo que no era necesario. Después lo mandaron a mi hermano a casa donde estuvo dos días con muchísimo dolor. Nuevamente mi mamá lo llevó al hospital y le dijeron que lo iban a operar a las 6 de la tarde. Estuvieron hasta las 10 de la noche y no le operaron hasta el otro día a la madrugada, dijo el joven.
Luego de esa intervención quirúrgica el traumatólogo resolvió el traslado del paciente a Salta Capital, dada la complejidad de su situación que siguió empeorando. Sobre este punto Daniel Orellana expreso: los médicos dijeron que iban a hacer lo posible por salvar la pierna, pero pocos días después llamaron a mi madre de madrugada para decirle que a mi hermano lo estaban perdiendo, y que tenían que firmar la autorización para que amputen nomás la pierna, concluyó.
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