
Frente a sus colabores directos y algunos vecinos que se acercaron al lugar, Orellana emocionado expresó: Munir era una gran persona, que me brindó su amistad y sabiduría cuando yo recién llegaba a Joaquín V. González. Un médico inolvidable que le dio mucho a esta comunidad y que no podía dejar de demostrarle mi gratitud a través de este sincero homenaje, dijo Orellana.