El lunes 20 de julio celebramos un nuevo "Día del Amigo", y la maquinaria comercial ya está en marcha. Sin embargo, detrás del cotillón y los saludos automatizados, la fecha nos obliga a una pausa incómoda. Cuando la amistad genuina se cultiva en el día a día, en los detalles silenciosos y en estar cuando las cosas se ponen difíciles, obligar a la "celebración" un día específico del año puede sentirse artificial y superficial.