En este texto de opinión sobre el encuentro disputado entre Argentina y Egipto, Diego Comba (amigo y colega) pone en evidencia un falso patriotismo, geopolítica berreta y un partido sin equivalencias. En medio de una épica de cartón, hay que recordar que “la pelota no se mancha”, pero sí la FIFA cuando intenta esconder la faceta lóbrega del Mundial.