Marcos Daniel Juncos (29), acaba de lanzar su primer disco compacto “Primogénito”. Un trabajo muy bien logrado con un soporte musical extraordinario que hace brillar la melodía de su voz. Hijo de un legendario juglar gonzaleño: “Pierino”, y de otro enorme cantante local como Daniel Juncos, quien hace varios años está radicado en Tapiales, provincia de Buenos Aires.
Este talentoso intérprete nació un 12 de enero del año 1987, y solo por caprichos del destino, esto ocurrió en la ciudad de Salta Capital, ya que es más gonzaleño que la cruz blanca.
Hijo de Miguel Juncos (58), más conocido como  “Pierino”, considerado como un épico cantor oriundo de la ciudad de Joaquín V. González. Su mamá Graciela Albarracín (58), es una prestigiosa docente perteneciente a una de las familias más conocidas de nuestra ciudad.
Marcos tiene un solo hermano varón, que es menor que él y que se llama Pierino Juncos (28). Y tres hermanas mujeres: Cristina Albarracín (36), Gabriela Juncos (24) y Rocío Juncos (22).
De chico fue alumno del  jardín de infantes Rayitos de Sol. Posteriormente estudio la primaria en la  Escuela Pedro B. Palacios  4498, y luego en el Colegio Secundario 5098.
De su niñez Marcos atesora recuerdos entrañables: jugar con sus hermanos, la canchita de arena de la escuela, los recreos, ser abanderado en la Palacios, los viajes con el equipo de fútbol, las increíbles vacaciones en la casa de su madrina Nélida (Tucumán), el algarrobo del patio de su casa (citado en la zamba “Allá por anta” que le pertenece) y la guitarra que alguien olvidó alguna vez en su casa y fue con la que empezó a tocar.
Tuvo una niñez soñada y cada vez que le tocó afrontar malos momentos, los reprimió de cuajo porque siempre trató de conservar en su corazón aquellos momentos más lindos. Sus padres le hicieron vivir con felicidad una niñez plena. También hay que decir que alguna época no fue tan buena en lo económico, pero Marcos nunca sintió que eso fuera malo, ya que esa circunstancia le posibilitó asimilar muchas situaciones de la vida, y eso unió más a la familia y los ayudo a crecer unidos.
MARCOS, ¿CUÁNDO DESCUBRÍS TU PASIÓN POR LA MÚSICA?
La música siempre estuvo en mí, en los genes, en algún lugar del alma  porque en cada acorde sentía estremecer. Solo faltaba descubrirla. A los 15 años empecé a experimentar los primeros acordes con una vieja guitarra olvidada en casa producto de aquellas guitarreadas que mi viejo hacia en casa. Circunstancial. Pero tenía que ser así, nada impuesto, todo mágico, todo espontáneo .La música es así.
¿SENTÍS INFLUENCIA DE TU PADRE CUANDO CANTAS?
Al principio si, cuando empecé a cantar me costó mucho en ese aspecto. Siempre fui la sombra de mi padre por su impecable trayectoria en la música del recuerdo. Con el tiempo pude despegarme de esta situación adquiriendo un estilo propio. Mi viejo suele decir que yo soy él mismo cuando canto, pero con unos años menos. Creo que es una frase muy acertada, y de la cual me siento muy orgulloso.
Hay otra frase con la que me identifico mucho es… “En el hijo se puede volver, nuevo” , que es parte de Zamba para no morir. Creo que la vida se resume en eso, la  influencia siempre esta. Tengo un estilo diferente pero heredé su impronta.
¿CUÁL ES EL LUGAR OCUPA LA MÚSICA EN TU VIDA? TE LO PREGUNTO PORQUE ESTUDIAS INGENIERÍA, ¿Y A ESTO LO HACES SOLO PARA COMPLACER A TUS PADRES O PORQUE PENSAS QUE ES UNA PROFESIÓN QUE TE DARÁ SEGURIDAD ECONÓMICA?
Son dos cosas distintas. En cuanto a lo profesional, soy estudiante de ingeniería industrial en la Facultad de ciencias exactas y tecnología de la Universidad Nacional de Tucumán lo cual en este momento de mi vida es mi prioridad absoluta. Esta elección de vida es propia. Lo hago por mí, por mi futuro económico  y social. Claramente la obtención de un título universitario conlleva a una alegría inmensa de mis padres que toda la vida me apoyaron ciegamente en este y todos los proyectos que decidí emprender en mi vida. Por otro lado, la música siempre fue un sostén para alivianar las penas  y acrecentar las alegrías que se manifiestan a lo largo de las situaciones que uno va atravesando. En ese plano, la música es todo para mí.
¿QUÉ OTRA PASIÓN TENES ADEMÁS DE LA MÚSICA?
Me apasionan muchas cosas en la vida. Hay todo un mundo para apasionarse, pero apuesto a las cosas simples. Es lo que más pasión me genera. Los mates en soledad mientras compongo alguna canción o estudio algún apunte, los famosos viernes de fútbol y comida con amigos a la noche, las interminables guitarreadas, el asado, las charlas con mi viejo, el amor de mi vieja, el exacto momento en el que estoy volviendo al pago y el buen vino. Estas son cosas que me llenan el alma y que volvería a vivir una y otra vez en miles de vidas.
¿SOS FUTBOLERO?
Sí, claro. Amante del buen fútbol, del menottista, del tactisista, del famoso Tiki Tiki. Soy hincha del millo, otro gran amor de mi vida: River Plate, el más grande de todos.
LUEGO DE ESTE LOGRO TAN ESPERADO Y ANHELADO, ¿CUÁL SERÍA UN PRÓXIMO OBJETIVO POR CUMPLIR?
Siempre dejo que la vida me sorprenda y vaya que lo está haciendo. Jamás pensé, ni imagine, llegar a estas instancias. Pero lo que me está pasando, cada minuto lo vivo y lo disfruto a full. Desde aquella vez que soñaba y jugaba a ser un artista, hasta hoy que estoy cumpliendo un gran sueño, pasaron miles de cosas buenas y malas pero aquí estamos, plenos y felices. Mi gran objetivo no muy lejano y otro de mis grandes sueños, es terminar mi carrera universitaria de ingeniería. Con esto estaría completo y no me alcanzaría la vida para agradecer a Dios por todo lo que me dio. Tener una hermosa familia, hijos, para brindarles todo los valores que mis padres me enseñaron para vivir la vida con libertad y mucha felicidad ¿Qué más se puede pedir? Soy un eterno agradecido por todo.